Sobre Xochi

[mks_col]

[mks_one_half]

Miriam foto
Miriam Xochiquetzal

[/mks_one_half]

[mks_one_half]

 

[mks_pullquote align=»right» width=»300″ size=»24″ bg_color=»#cf4d35″ txt_color=»#ffffff»]¡Hola!
Me llamo Míriam Xochiquetzal, soy mexicana y tengo 22 años.[/mks_pullquote][/mks_one_half][/mks_col]

[mks_separator style=»solid» height=»3″]

Yo es una mezcla de pronombres

Si me preguntan quién soy yo, lo único que se me ocurre responder es «Soy una mezcla de pronombres: tú, él, ella, ustedes… « y es que a mis veintidos años soy una especie de monstruo de Frankenstein conformado por decenas de personas; cada ser aportó algo para construirme. Algunos les agradezco cruzarse en mi camino, otros me enseñaron a no cometer el mismo error dos veces. Pero aquí estoy, siendo una ladrona de las cualidades y defectos de quienes me han acompañado.
A veces soy mi padre, siempre preocupándose por llegar puntual, enfurezco si alguien es impuntual conmigo; esto me lleva a pensar que también heredé su poca paciencia.
En otras ocasiones, mi madre se manifiesta queriendo tener todo en orden y limpio. A veces regaño a Adrià por dejar todo tirado. De ella también me adjudiqué la capacidad de escuchar a las personas, no tanto de dar buenos consejos pero sí de escuchar cuando es necesario.
De mi hermanita adquirí la valentía para hacer las cosas que me dan miedo o siento imposibles. Ella dice admirarme porque digo lo que pienso o actúo como quiero, lo que no sabe es que casi siempre estoy muerta de miedo y con cada paso que doy trato de robarme su valor para hacer locuras.
Alguna vez, a mis 17 años, me encontré con un hombre, el cual me platicó sobre su experiencia como piloto de EUA, sus historias incluían bombardeos a escuelas primarias, universidades, casas, centros comerciales; las fuerzas armadas estadunidenses no discriminaban a nadie, ellos tenían bombas para todos. Ahí me otorgué la negación de resolver los conflictos con la violencia. No me gusta que las personas se agredan unas a otras.
Lo anterior me hace recordar mi posición en contra de las fronteras, ya muchos astronautas han afirmado que desde el espacio no se ven fronteras, sólo montañas y mar. Y es que el problema no es querer reconocerse diferente de otros, la multiculturalidad me parece algo fascinante, pero sobrevalorar (o menospreciar) a las personas sólo por pertenecer a otro país es un aspecto nefasto para mí.
Me cuesta entender como tu origen puede definir cuanto vales como persona. Soy partidaria de Sartre, para mí las personas existen y se construyen mediante sus acciones.
Hablando de autores, quien se incrustó en mi fue el portugués Fernando Pessoa, no diré que soy una poeta porque sería una aberración, sin embargo, soy una lectora de aquellos que saben cómo tocar el alma con las letras. Por otro lado, una parte de mi es un superhéroe, no tengo un traje y mucho menos poderes, pero siempre trato de luchar contra lo que creo incorrecto, aunque eso muchas veces no sea ‘’la verdad’’ para otros (y también me gusta Marvel).
Me encanta platicar con las personas y escuchar sus historias, pero lo que más me satisface es que otros puedan conocer lo que yo he escuchado, mostrarles otras realidades que tal vez ni siquiera imaginaban, creo que este blog va mucho sobre eso.Alguna vez leí que Donna Haraway decía «Así, creo que mi problema y «nuestro» problema es cómo lograr simultáneamente una versión de la contingencia histórica radical para todas las afirmaciones del conocimiento y los sujetos conocedores, una práctica para lograr significados y un compromiso con sentido que consiga versiones fidedignas de un mundo «real»». Quizá viajar podría ayudarnos a resolver este problema, permitirnos conocer que no sólo existe una verdad sino infinitas caras de la realidad que a veces no percibimos porque no estamos ubicados en el mismo punto que el otro.
Es difícil tratar de explicar todo lo que soy en un pequeño espacio, además sigo adueñándome de lo que me ofrecen involuntariamente las personas que voy conociendo para construirme.