Me gustaría empezar justificando por qué no he actualizado el blog ni he contado nada acerca de los preparativos de mi aventura.

He tenido problemas burocráticos

Lo resumiré en que los diplomáticos rusos son más bien poco simpáticos. Por pasarme de listo (pequé de ingenuo), me denegaron la visa rusa. Ahora lamento el intento de trámite del visado business multientrada de un año sin usar una agencia que «amañase» los papeles con las autoridades rusas.

Me encontré en mayo sin visado para Rusia, malas formas y jodido. Sin ese visado no puedo hacer el viaje de ida. Volver a hacer los trámites me supone una demora demasiado larga y no estoy dispuesto a cruzar Siberia en autostop a 50 bajo cero, como mínimo por ahora. Winter is coming. Tendré que esperar a que pase el invierno Siberiano y empiece el buen tiempo.

Así que el viaje de ida lo realizaré un poco más adelante si los rusos quieren. Podéis estar tranquilos que esto no se acaba aquí y el blog continuar, podéis seguir leyendo..

Pero Adrià, ¿el post se llama «Me voy» y me estás diciendo que no te largas?

Pues bien, durante este tiempo de abandono en el blog recibí una oferta tentadora de trabajo. Un ambicioso y enorme proyecto en el que trabajaría como analista de software, aunque en México D.F. Eso sí, con todo pagado: vivir en un hotel, comida pagada, billetes pagados, buen sueldo… Suena bien, ¿verdad?
Es raro que tal y como están las cosas por aquí surjan estas oportunidad, más aún con los sueldos de México que son muy inferiores al mío. Señal que me necesitan y eso también lo valoro positivamente.
La empresa en cuestión me ha mareado un poco estas semanas. Sin fechas concretas en ningún momento, todo de palabra y sin apenas comunicación, haciendo tratos y hablando directamente con el jefe en vez del equipo de RRHH. Pensaba que tanto mareo me alejaría de México pero al final, con muy poco margen (una semana), ya tengo fecha. Me voy.
¿Cuándo? Ahí está la putada, el día de mi aniversario, 8 de julio, tengo que estar a las 9am en Madrid en la sede de la empresa. El dia 10 o 13, uno de estos dos, cojo el avión des de Madrid a México D.F.

Ha sido una decisión dura, pero espero que sea la acertada. Dejo muchas cosas aquí, pero sé que me esperan a la vuelta. Eso incluye tanto objetos como grandes personas en mi vida.
El proyecto y su en-verga-dura (me metería en problemas al pronunciar esta ultima palabra allí, pero me ha salido la broma sola) han hecho que me decantase por viajar hasta allí y probar suerte. El afán de conocer mundo, mi yo aventurero y sobretodo pasar una pequeña temporada en el D.F -ciudad mitificada por muchos-, han pesado también en la balanza.

México D.F.

Capital de los Estados Unidos Mexicanos, cuenta con más de 21 millones de habitantes, siendo una de las ciudades más pobladas del mundo. La megaurbe tiene graves problemas de contaminación y, al estar construida encima de lagos, la ciudad «se mueve» y ocurren seísmos a diario. La ciudad se sitúa a una altura media de 2240 metros sobre el nivel del mar y una máxima de 3930.
La delincuencia en México es un grave problema para el país. Secuestros de personas, robos con armas de fuego y asesinatos macabras son el pan de cada día. Los altos indices de corrupción no ayudan a que cambie mucho el panorama. El narcotráfico manda en México y las calles son propiedad de los carteles.
Esa es la visión que tanto cifras como mucha gente coinciden, aunque tengo ganas también de romper el mito y encontrar mexicanos bondadosos y buena gente, que estoy seguro que son la gran mayoría. En una ciudad tan grande estas cosas son normales. No creo que el D.F tenga más problemas de delincuencia, por ejemplo, que la sobre valorada Nueva York.
En su favor diré que es la ciudad con más museos del mundo, la única en toda América con un castillo, mucho ocio y zonas con buen nivel de vida. Una cultura y patrimonio IMPRESIONANTE. Rodeada de asombrosas cumbres. País de playas paradisíacas y selva exótica. Grandes centros tecnológicos y un crecimiento económico espectacular. Y lo más importante para mí: burritos, enchiladas, tacos, quesadillas, nachos, fajitas, pollo campero.. y picante, ¡mucho picante!
La comida mexicana me vuelve loco.

Me despido

Tengo justo una semana para decir adiós a mi gente y seguramente me sea imposible despedirse de todos, pero bueno, ¡volveré pronto!
Seguro que es una experiencia fantástica, ya iré contando cosillas de Centroamérica.

¡Por cierto, la semana pasada estuve en Londres visitando mi amigo Roger! Pero eso ya si a caso lo contaré en otro post.

 

Adrià